#Innovación — 15.09.2020

EL CICLO TECNOLÓGICO ACELERA

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Volviendo la vista a los últimos 30 años, nos damos cuenta de lo rápido que han ocurrido los cambios en nuestra sociedad. Podemos situar el comienzo de Internet tal y como lo conocemos en 1993 con el primer navegador web. La burbuja de Internet de 2000 tiene apenas 20 años y la introducción del iPhone no se produjo hasta 2007. Hoy en día, la mayoría de las personas en el mundo tienen un teléfono inteligente y suelen leer noticias, escribirse con su familia y amigos, ver películas o comprar cualquier objeto o servicio a través de Internet, desde su teléfono o desde su ordenador.

Incluso antes de la pandemia del Covid-19, el mercado se movió en gran medida por la evolución de las mayores compañías tecnológicas. Las mayores empresas en 2019 por capitalización bursátil fueron Microsoft, Amazon, Alphabet/Google, Apple y Facebook (fuente: Visual Capitalist), con unas valoraciones sin precedentes.

La transformación digital de la sociedad ha sido un elemento básico de nuestras vidas en los últimos 20 años. Las empresas han ido cambiando rápidamente a lo largo de los años, pero las personas se han adaptado aún más rápido, adoptando nuevas maneras de comunicarse, de interactuar o de realizar transacciones. Esta transformación se ha acelerado a lo largo de los últimos 10 años con la existencia de plataformas cloud, dispositivos móviles, redes sociales y nuevos algoritmos que aprovechan el análisis de datos y la inteligencia artificial.

La pandemia del Covid-19 ha obligado a los individuos y a las empresas a adoptar nuevos comportamientos como el distanciamiento social, el trabajo desde el hogar o el comercio electrónico. Si bien la tecnología lleva estando disponible durante mucho tiempo, el uso (a pesar de crecer rápidamente) se había mantenido débil, ya que los usuarios no querían cambiar los hábitos pasados.

Sin embargo, en unas pocas semanas del comienzo de la pandemia, con las políticas de confinamiento que se empezaron a aplicar, las empresas adoptaron urgentemente nuevas formas de trabajo, aprovechando las reuniones de grupos online para reemplazar las reuniones en persona o los viajes, permitiendo a sus empleados trabajar desde casa. Además, tuvieron que confiar en la tecnología para asegurar que todas sus operaciones diarias pudieran llevarse a cabo.

De manera similar, los individuos confinados en el hogar comenzaron a aumentar su consumo online, películas, videojuegos, utilizaron plataformas online para comprar alimentos o ropa, e incluso mantuvieron relaciones sociales a través conferencias, gracias a las mismas plataformas online que utilizaban en el contexto de sus trabajos.

En pocas semanas, la adopción de esta tecnología se aceleró drásticamente sin tener disponible la alternativa de confiar en los viejos hábitos. Los mercados financieros no han perdido esta tendencia, ya que las empresas de tecnología de la información han registrado un aumento significativo de su valoración desde comienzos de año, a pesar de que la economía se haya enfrentado a una de las recesiones más duras de las últimas décadas.

Sin embargo, dentro del propio sector, los resultados también son diferentes. Algunos segmentos han visto como el precio de sus acciones subía muchísimo, mientras que, por ejemplo, las empresas de software más cíclicas han tenido un rendimiento inferior al del sector.

En junio de 2020, BNP Paribas Wealth Management publicó sus cinco temas de inversión después de Covid-19. Además de la salud, uno de los temas clave estaba relacionado con la inversión para beneficiarse de la tendencia digital, especialmente en relación con los 5G y la inteligencia artificial. Otro tema central es la inversión en empresas de calidad.

Estos temas siguen de actualidad por la continua aceleración de la transformación digital de la sociedad. Uno de los factores clave que definen a una empresa de calidad, es su capacidad para aprovechar las posibilidades que brindan las nuevas tecnologías y, al mismo tiempo, ser capaces de evolucionar los modelos de negocio antiguos para establecer y preservar posiciones sólidas y resistentes en los mercados. Es interesante que, si bien sigue existiendo la visión de que las empresas tecnológicas son volátiles, para muchas de ellas, su papel en el corazón de la economía mundial es innegable. Actualmente, sería muy difícil para muchas empresas en el mundo operar sin las plataformas de Amazon, Google o Microsoft, por ejemplo, o gestionar su negocio sin Salesforce, SAP o Workday. También existen otra serie de soluciones tecnológicas, que, aunque son rompedoras y útiles, son mucho menos cruciales para el funcionamiento de la economía y el mercado no las considera claras ganadores en el próximo ciclo económico.

La tecnología ha cambiado nuestra sociedad y nuestra economía con bastante rapidez durante los últimos 20 años. La situación actual sin precedentes, vinculada a la pandemia, ha acentuado la importancia de las empresas tecnológicas en nuestra vida cotidiana. La tecnología se ha convertido en un factor clave de la calidad, aunque no el único. En este complejo ecosistema,  de rápida evolución, los inversores que deseen aprovechar esta tendencia como parte de sus estrategias de inversión, deben permanecer siendo racionales y trabajar junto con su Banquero Privado para poder establecer carteras de inversión que les ayuden a beneficiarse de las tendencias claras del futuro.