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#ESTRATEGIA DE INVERSIÓN — 09.03.2018

(R)EVOLUCIÓN DE LA MOVILIDAD: EL IMPACTO DE LA ELECTRICIDAD

En una apuesta por reducir el calentamiento global, luchar contra la contaminación y solucionar los problemas de movilidad en las ciudades congestionadas, las autoridades políticas de Occidente y de China están adoptando medidas que acelerarán el desarrollo de los vehículos eléctricos (VE).

Esta (r)evolución está creando oportunidades en todos los pasos de la cadena de valor: materiales (metales y productos químicos utilizados en las baterías), productores de electricidad, fabricantes de VE, servicios de vehículos compartidos, etc.

En este sentido, el aumento de los problemas de desplazamiento, especialmente en las ciudades, exige una nueva reflexión sobre la movilidad. Este contexto, marcado por la reducción de las emisiones de gas invernadero, la lucha contra la contaminación y la creciente dificultad para moverse dentro de las ciudades, obliga a las autoridades políticas y a los actores económicos a inventar nuevas formas de desplazamiento. Gracias a los avances tecnológicos, la electricidad ofrece nuevas oportunidades en este ámbito.

Cambios en el comportamiento del consumidor

La industria del automóvil, que ya está sufriendo una gran transformación experimentará en las próximas décadas un aumento de la demanda de vehículos eléctricos. La búsqueda de un entorno ecológico más limpio en muchos países y los recientes escándalos en este sector dispararán el número de automóviles dotados de motor (parcialmente) eléctrico. Aunque los vehículos eléctricos aún ocupan una cuota de mercado pequeña (menos del 5%), cada vez son más los usuarios que tienen la intención de pasarse a los vehículos eléctricos en su próxima compra. La introducción de vehículos podría superar el 11% del mercado mundial en 2025 y al 26% en 2030. En este contexto, los coches eléctricos se están convirtiendo en un enorme desafío para los fabricantes de coches por el creciente número de nuevos actores que están apareciendo gradualmente en este segmento.

Aunque la electrificación de los vehículos aún tiene algunas desventajas (problemas de autonomía y costes todavía elevados aunque decrecientes gracias a la innovación), en la actualidad ya está respondiendo a necesidades de movilidad de los consumidores (por ejemplo, para trayectos cortos dentro de la ciudad). Otros medios de transporte como las bicicletas eléctricas y otros transportes individuales también han experimentado un aumento de las ventas gracias a la electrificación. Estos nuevos medios de transporte responden a las necesidades de los consumidores para desplazarse sin depender del coche.

Iniciativas colectivas

Una mejor movilidad es uno de los factores que componen el concepto de “ciudad inteligente” consistente en invertir en la calidad de los servicios urbanos. La concentración de población en las ciudades es muy fuerte porque los actores económicos (tanto empresas como consumidores) tienen interés en concentrarse en la misma región geográfica. Sin embargo, estas aglomeraciones también tienen sus inconvenientes. La ampliación de las ciudades y la congestión de los centros urbanos hacen que desplazarse sea un problema. Para hacer frente a este reto, las grandes ciudades y los gobiernos están invirtiendo en un transporte público más limpio y menos ruidoso (tranvía, metro, trenes de alta velocidad). Con o sin el apoyo de las autoridades públicas, las empresas del sector privado también están innovando y proponen nuevas soluciones de transporte (coches, scooters y bicicletas eléctricos,  servicios de vehículos compartidos, etc.).

¿Cómo invertir en este tema?

Desde BNP Paribas Wealth Management recomendamos invertir en el tema de la movilidad a través de compañías individuales y fondos de inversión. La electrificación abarca una multitud de actividades empresariales diferentes, por lo que recomendamos soluciones de inversión en todo el conjunto de la cadena de valor. Son numerosos los actores que están involucrados en la electrificación de la movilidad.

Al principio de la cadena de valor, la demanda masiva de baterías de alto rendimiento aumentará considerablemente la demanda de litio, grafito, níquel y cobalto. Como el cobalto se ha vuelto caro y el abastecimiento está sometido a riesgos políticos, los fabricantes de baterías se están volcando en soluciones que consumen una cantidad mucho mayor de níquel. Por su parte, la demanda de cobre también debería aumentar pero su impacto no se notaría hasta 2025 cuando los vehículos eléctricos y las estaciones de recarga empiecen a aumentar su cuota de mercado.

En segundo lugar, los proveedores de electricidad y de componentes para vehículos eléctricos (baterías, semiconductores, etc.) y las empresas de infraestructura serán sensibles al crecimiento de la electrificación.

Finalmente, al final de la cadena de valor, los fabricantes de coches eléctricos y también los servicios finales ofrecidos a los consumidores (utilización de vehículos compartidos) podrán beneficiarse de las nuevas tendencias de movilidad.