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#Filantropía — 08.08.2017

La facilidad de viajar y la tecnología están impulsando el interés por las causas globales

Los baby boomers tienden a ser locales, centrándose en un solo país, mientras que los millenials son más internacionales.

La tecnología ha sido el principal nexo de unión entre los jóvenes filántropos y las diferentes causas por todo el mundo.

La facilidad de viajar y el acceso a noticias internacionales en tiempo real a través de las redes sociales les han servido para poder acceder a información sobre algunos de los sucesos más importantes del mundo- desde la crisis de refugiados de Siria hasta el tráfico con personas en Asia. Entre estas fuentes se encuentra la app de realidad virtual de Naciones Unidas, que ofrece una visión de 360 grados de los problemas de los niños en Gaza, Siria y África. El deseo por conseguir un cambio, respaldado por los recursos de sus fundaciones familiares, ha llevado a muchos filántropos de esta generación a apoyar causas en diferentes partes del mundo. La Fundación suiza Jacobs, dirigida por Lavinia Jacobs, 36 años, ha destinado sus inversiones a iniciativas en Costa de Marfil en África "Si analizamos qué parte de la filantropía proveniente de fuentes tradicionales se ha convertido en global, no es demasiada. Pero si nos fijamos en el focus sobre los beneficios y los objetivos de esta generación, es impresionante la parte que se destina a los problemas y causas mundiales".

Esto ocurre también en China, que cuenta con un sector filantrópico relativamente subdesarrollado, según Edward Cunningham, director de los programas Ash Centre China y de las iniciativas Asia Energy and Sustainability en el John F Kennedy School of Goverment de la Universidad de Harvard. “La primera generación suele ser muy loca, y la mayoría se centran en sus provincias” dice Mr Cunningham, quien estudia la filantropía en China. “Los millennials tienden a ser más dispersos e internacionales”.

Esto puede ser debido simplemente a los avances tecnológicos. Por ejemplo, las nuevas plataformas online de donaciones conectan a los filántropos directamente con los beneficiarios en cualquier parte del mundo. Kiva ha sido un pionero en esto, permitiendo a los donantes hacer préstamos a pequeños negocios en el mundo en desarrollo.

A lo largo de la vida del préstamo, los prestamistas pueden recibir noticias por e-mail, imágenes y videos de los prestatarios.

Mientras Kiva y otras webs de “crowdsourcing” como betterplace.org son diseñadas para pequeñas donaciones, algunas aceptan también donaciones de fundaciones. La tecnología también permite a las nuevas generaciones de filántropos entablar comunicación continua con los beneficiarios, algo que consideran atractivo. “Es fácil conectarse a través de Skype con nuestros (beneficiarios) compañeros,” dice la Sra. Sachdev Patel. “Me siento mucho más conectada con lo que están haciendo”.