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#ESTRATEGIA DE INVERSIÓN — 21.02.2018

¿CÓMO PROTEGERSE DEL RIESGO DE INFLACIÓN?

En BNP Paribas Wealth Management creemos que existe el riesgo de que la inflación se acelere, sobre todo en EEUU. En este sentido, una exposición directa a los activos reales permite estabilizar la rentabilidad a largo plazo y reforzar la protección de la cartera frente a la inflación. Entre los activos reales se encuentran los metales preciosos (como el oro), las inversiones inmobiliarias directas, las explotaciones agrícolas, los viñedos y los bosques.  

Un riesgo inflacionista subestimado

Las expectativas de inflación siguen siendo relativamente moderadas en los países desarrollados, especialmente en la zona Euro. En esta fase, los salarios y los precios apenas reaccionan ante la mejora de la economía, especialmente en EEUU donde la tasa de desempleo ha caído a niveles sin precedentes. Este fenómeno también se observa en Europa, en países como Alemania. Tras casi 18 meses de reducción de la tasa de desempleo en la zona Euro, los costes laborales unitarios solo aumentan ligeramente (1% interanual).

¿Qué factores explican una menor correlación entre la reducción del desempleo y el aumento de los salarios? Los economistas apuntan a tres razones principales: la globalización (competencia internacional), el desarrollo del comercio electrónico (transparencia en los precios) y la expansión del sector servicios en los países desarrollados (menos poder de negociación de los sindicatos). Aparte de estos tres factores que frenan la inflación, resulta útil analizar el mercado de trabajo de forma más general. Es importante utilizar indicadores que tengan en cuenta la calidad del empleo y una medida del desempleo que tenga en cuenta a las personas que estén disponibles para trabajar pero no busquen activamente o a aquellos que busquen activamente pero no estén disponibles temporalmente.

A día de hoy consideramos que algunos de los factores antes mencionados podrían ser temporales y algunos indicadores adelantados apuntan a una mejora del mercado de trabajo en términos de calidad del empleo. Por tanto, es probable que una reducción adicional del desempleo tenga un mayor impacto sobre los salarios. Las expectativas de inflación subestiman el riesgo de aceleración del aumento de los precios y nuestras previsiones son más elevadas que las de los economistas para la mayoría de los países. Es, por tanto, un buen momento para tener en cuenta soluciones de inversión que permitan protegerse ante esta eventualidad. Cabe recordar que la inflación imprevista es una importante fuente de pérdida de poder adquisitivo.

Oro

Mantenemos una postura positiva respecto al oro. Los tipos de interés reales desempeñan un papel importante para el oro. El oro podría recuperarse si se produce una aceleración de la inflación o de las previsiones de inflación, lo que mantendría los tipos de interés reales relativamente bajos o negativos como es el caso de Europa y Japón. Para conservar el capital, mientras la rentabilidad de los bonos ajustada a la inflación se mantenga baja, los bonos no competirán con el oro porque el oro no genera ingresos. El oro es uno de los pocos activos de diversificación todavía disponibles en este mundo extremadamente correlacionado. Por ello, desempeña un papel de valor refugio en el caso de que se produzcan acontecimientos geopolíticos o inestabilidad en los mercados financieros.

La producción mundial de oro se ha reducido en 2017. Debido a la falta de inversión en los últimos años, a corto plazo serán pocos los proyectos programados para construir o ampliar minas.

Los bancos centrales de los países emergentes (por ejemplo China y Rusia) seguirán ampliando sus reservas de oro. La demanda de joyería ha sido decepcionante en 2017 pero se espera que se mantenga relativamente estable en los próximos meses. Los flujos de capital hacia ETF constituyen el elemento más volátil de la demanda. El balance se ha mantenido claramente positivo en 2017, aunque por debajo de los niveles de 2016. La emergencia de los ETF de oro en Asia podría proporcionar una fuente de demanda adicional.

Inversiones inmobiliarias directas

Las inversiones inmobiliarias directas (comerciales y residenciales) pueden ofrecer a los inversores una protección parcial frente a un aumento repentino de la inflación. Si los tipos de interés nominales suben por un aumento de las previsiones de inflación, los tipos de interés reales (ajustados a la inflación) se mantienen estables. Si un propietario financia su proyecto inmobiliario a un tipo de interés fijo antes de que la inflación suba, el coste de la deuda se mantendrá estable, mientras que los ingresos por arrendamiento aumentarán.

La protección frente a la inflación es parcial por dos motivos: i) existe un retraso temporal entre la subida de los precios y la indexación de los arrendamientos, generalmente de seis meses o más y ii) los indicadores utilizados para la indexación de los arrendamientos no siempre reflejan la inflación futura.

En caso de inflación, la subida de los alquileres tiende a producirse antes de que aumente el valor del bien. Teóricamente, los valores inmobiliarios podrían considerarse como una fuente infinita de rentas de alquiler crecientes, razón por la que los alquileres dependen de la inflación para subir.

Explotaciones agrícolas, viñedos y bosques 

Las propiedades rurales ofrecen una alternativa atractiva a los inversores que quieran diversificar su cartera. Estos activos no están correlacionados con los mercados financieros y aportan ingresos (normalmente indexados) a la vez que ofrecen una apreciación del capital a largo plazo. BNP Paribas Wealth Management cuenta con un departamento especializado en propiedades rurales en Francia: Agrifrance. Este departamento asesora a los clientes (tanto al comprador como al vendedor) y realiza y facilita transacciones que tengan que ver con explotaciones agrícolas, viñedos, bosques y fincas rurales. También ayuda a los futuros compradores a buscar soluciones de gestión inmobiliaria.