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#ESTRATEGIA DE INVERSIÓN — 01.01.2018

REPASO DEL 2017 Y PREVISIONES PARA 2018

En esta primera semana del año, nos gustaría hacer un resumen de los principales acontecimientos ocurridos en el 2017 y analizar cuáles son nuestras principales perspectivas para este 2018.

2017 ha sido un buen año. La mejora de los fundamentales a nivel mundial se ha impuesto a los obstáculos geopolíticos. En Europa, los buenos datos de beneficios de las compañías y los resultados electorales, han provocado una reversión de la tendencia económica, lo que ha reforzado la confianza y los indicadores económicos en todos los ámbitos. En Estados Unidos, la administración Trump ha tenido retrasos en la ejecución de sus reformas económicas. Con la economía de Estados Unidos funcionando muy bien, la Reserva Federal (Fed) ha subido sus tipos de interés en varias ocasiones.

Los mercados de renta variable han retomado una tendencia alcista, impulsados por Estados Unidos y Asia. A pesar del cambio en la dirección de los tipos de interés, los bonos han continuado obteniendo rendimientos positivos. Con respecto a las materias primas, el petróleo se ha recuperado con fuerza y los precios de los metales base han obtenido buenas.

El crecimiento económico mundial continuará en 2018. Esto debería garantizar que los mercados de renta variable (en particular los sectores cíclicos) sigan impulsados ​​por los sólidos resultados de las empresas y por la normalización gradual de la política monetaria. Aunque los precios de las acciones ya han subido mucho, las valoraciones no son excesivas. Estamos neutrales en el corto plazo debido a las condiciones de sobrecompra, pero seguimos positivos en el medio plazo, ya que pensamos que los beneficios crecerán en el 2018.

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La economía americana mantiene el tipo

La economía americana se ha mantenido resistente en 2017 a pesar de la falta de influencia positiva de las políticas del presidente Trump. La ambiciosa política de reflación (incluidos los recortes de impuestos y el mayor gasto público en infraestructuras) no se ha materializado en 2017. Aun así, la economía de EEUU ha sido capaz de sostenerse por sí misma. El mercado de trabajo ha seguido repuntando, la confianza del consumidor y el gasto han alcanzado máximos y las empresas han obtenido unos resultados financieros aceptables.

La Fed subió sus tipos de interés varias veces en 2017 para mantener el momentum económico positivo.

A pesar de unas valoraciones relativamente caras, los mercados bursátiles de EEUU han continuado obteniendo buenas rentabilidades en 2017, alcanzando nuevos y repetidos récords, gracias a un dólar más débil. Por primera vez en años, el dólar ha perdido terreno frente a las principales divisas internacionales.

En 2018, esperamos que la economía de EEUU continúe por el mismo camino, potencialmente ayudada por la implementación del plan fiscal del presidente Trump. Jerome Powell, el nuevo presidente de la Fed, continuará con una política similar a la de su predecesora, Janet Yellen. Con perspectivas de tres subidas de tipos en 2018, la inversión en renta fija continuará siendo un desafío. Estamos neutrales en renta variable americana.

La zona Euro está en “modo recuperación”

Desde un punto de vista económico, en comparación con años anteriores, el 2017 ha sido un buen año para Europa. Varios indicadores económicos han alcanzado sus máximos en años, incluido el gasto de los consumidores. A pesar de las numerosas diferencias entre los estados miembros de la Unión Europea, la mejora ha sido generalizada.

Los favorables resultados de las elecciones en Holanda y en Francia han impulsado la confianza de las empresas y de los consumidores, creando un nuevo estímulo dentro de la Unión Europea. Además, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, también ha conseguido mantener el entorno económico estable, a través de una política monetaria flexible.

Las empresas europeas han publicado unos resultados bastante buenos. Las cifras de ventas y beneficios han superado las expectativas. Esta tendencia debería permanecer en 2018, aunque la apreciación del euro hará que las cosas sean ligeramente más complicadas. Mantenemos nuestra preferencia por las acciones europeas, gracias a sus atractivos dividendos y sus justas valoraciones. La naturaleza cíclica de las empresas europeas, centradas en las exportaciones y en las recompras de acciones, ofrece a los inversores incentivos adicionales y genera mayores rentabilidades. La política monetaria flexible del BCE supondrá un apoyo adicional. Si bien los tipos de interés en Europa están subiendo ligeramente, no creemos que el BCE suba tipos hasta 2019.

Japón: Abenomics 2.0

Con la reelección del primer ministro Abe, el plan económico denominado "Abenomics“, que ha estado funcionando durante años, parece estar aquí para quedarse. Aunque la economía de Japón está mejorando, los indicadores de confianza están subiendo y los temores deflacionistas han desaparecido, cualquier ayuda adicional de las autoridades sería bienvenida, particularmente en un contexto de bajas expectativas de inflación. En cualquier caso, el sector empresarial se está moviendo en la dirección correcta, con las tan necesarias reformas corporativas.

La renta variable japonesa registró muy buenos resultados en 2017. Esperamos rentabilidades sólidas en 2018, en parte debido a una fuerte subida de los beneficios.

En el país del sol naciente, las empresas están intensificando sus esfuerzos para satisfacer a los accionistas mediante la distribución de mayores dividendos y la recompra de acciones. Las acciones japonesas continúan contando con una valoración atractiva en comparación con otros mercados bursátiles. Esto podría aumentar el apetito de los inversores extranjeros.

Mercados emergentes sólidos

El momentum económico en los mercados emergentes se ha mantenido fuerte en 2017, teniendo un impacto positivo en las materias primas. La población joven se está incorporando a las clases medias, lo que está impulsando la demanda de servicios y bienes de consumo, especialmente tecnología. Los mercados emergentes se están volviendo más y más importantes en la escena internacional.

En China, el gobierno ha logrado mantener un equilibrio entre fomentar el crecimiento por un lado, y controlar el mercado inmobiliario y reducir la deuda, por el otro gracias a sus políticas flexibles. Existen muchas dudas sobre si China podrá sostener el crecimiento económico y si la burbuja de la deuda explotará. La renta variable de los mercados emergentes ha tenido un año 2017 muy bueno, con una magnífica actuación del sector tecnológico. Los bonos en divisa local también han obtenido un excelente rendimiento. El riesgo de medidas proteccionistas por parte de la administración Trump no se ha materializado.

Para 2018 seguimos confiando en la renta variable de los mercados emergentes, con preferencia por Asia, excepto Japón. En particular nos gustan China e India. Las compañías deberían ser capaces de mantener unos buenos niveles de beneficios. Sin embargo, esto dependerá de la estabilidad del crecimiento económico de China. La dirección de los tipos de interés y el valor del billete verde también son clave.