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#Estrategia de mercado — 17.02.2017

Revisamos al alza nuestras previsiones de crecimiento e inflacción

Florent Brones

El entorno económico global ha estado mejorando desde principios de año. Hemos asistido a un aumento de la creación de puestos de trabajo en EEUU y Europa Continental. Los indicadores adelantados están mejorando, lo que sugiere que este favorable entorno va a continuar, incluso en los mercados emergentes.

Las cifras de inflación son mayores, en parte debido al impacto mecánico del aumento del precio del petróleo. Sin embargo, el aumento de los salarios está empezando a tener efectos, sobre todo en EEUU. En algunos países en los que su divisa ha caído considerablemente (como Reino Unido o Turquía), la inflación importada se está acelerando.

Hemos revisado al alza nuestras previsiones de crecimiento e inflación en todas las zonas. Hacía muchos años que no revisábamos al alza nuestras previsiones de crecimiento a nivel global.

Perspectivas favorables para la renta variable

Los mercados financieros han reaccionado a esta mejora. Los rendimientos de los bonos han aumentado, en línea con nuestras expectativas. Sin embargo, aún les queda recorrido, aunque el movimiento alcista de los tipos de interés será moderado ya que la aceleración de la inflación principal (excluyendo alimentación y energía) es modesta.

Los mercados de renta variable se están beneficiando de un aumento de los beneficios empresariales. Los beneficios del 2016 y las perspectivas para 2017 apoyan nuestra opinión positiva con respecto a los mercados de acciones de las economías desarrolladas. Es probable que se den crecimientos de doble dígito en 2017, particularmente en Europa.

Por el momento, el aumento de los salarios se ve compensado por las ganancias de productividad esperadas y los recortes de impuestos. En EEUU, el país más avanzado del ciclo económico, esperamos una caída de los márgenes. En otros países los márgenes deberían continuar mejorando, sobre todo gracias al apalancamiento operativo de las compañías europeas y japonesas.

En 2017, con mayores flujos de caja, las compañías podrán continuar invirtiendo, aumentar dividendos, ampliar sus programas de recompra de acciones, etc. Sobre todo, las compañías podrán continuar dando buenas noticias a los accionistas.

Los riesgos

A pesar de esta mejora de los fundamentales, los riesgos no han desaparecido. El primer y mayor riesgo está ligado a EEUU dónde la nueva administración de Trump está sacudiendo el entorno con sus medidas proteccionistas. Aunque aún no se ha tomado ninguna decisión real en este área, se está hablando de imponer elevados aranceles de importación, por ejemplo sobre los productos mejicanos. Una guerra comercial podría perjudicar el crecimiento mundial y los mercados financieros.

El segundo riesgo se refiere al endurecimiento de la política monetaria en EEUU si la Fed decide subir tipos antes de lo esperado o si la inflación se acelera también antes de lo que se espera.

Otros riesgos son una caída mayor de lo esperada en el crecimiento chino, riesgos políticos en Europa con las elecciones de este año o los riesgos geopolíticos en Oriente Medio. Vigilaremos todos estos puntos.

Mantenemos nuestra conclusión principal: 2017 debería ser un buen año para los activos con riesgo. Dicho esto, no hay que bajar la guardia puesto que la volatilidad puede volver en cualquier momento.

Continuamos favoreciendo los mercados de acciones desarrollados

  • El mercado estadounidense se ha comportado muy bien en los últimos años, gracias a una economía en crecimiento y a unos beneficios corporativos récord. Ahora se encuentra muy avanzado en el ciclo económico y relativamente caro en términos absolutos.
  • Bajo la administración de Trump es difícil saber ahora si el futuro aumento de los salarios, ligado a la aceleración de la inflación, será superior a la recuperación económica y a las ganancias de productividad. Los márgenes de las empresas estadounidenses podrían sufrir. Nos mantenemos neutrales con respecto a Wall Street: alcanzará nuevos récords, pero tiene menos potencial que otros mercados.
  • Nos mantenemos neutrales también con respecto al Reino Unido. La libra ha perdido valor, lo que tendrá un efecto automático de impulso de los beneficios generados en el extranjero (el 70% de las ventas del FTSE se realizan fuera del país). Con un PER de 16, el mercado de renta variable de Reino Unido no está barato.
  • Seguimos positivos en la zona Euro: potencial de crecimiento, medidas por parte del BCE, tendencia alcista de los beneficios, valoraciones muy baratas en comparación con los tipos de interés. Aunque no hay que olvidar la cargada agenda política que podría generar volatilidad en el corto plazo.
  • En las últimas semanas, Japón se ha beneficiado de la debilidad del yen. Justificamos nuestro optimismo a medio plazo porque esperamos nuevas medidas procedentes de las autoridades, bien por parte del Banco Central de Japón, o estímulos fiscales por parte del gobierno de Abe, una reducción de los impuestos corporativos, un aumento de la actividad de fusiones y adquisiciones, mayores dividendos y recompra de acciones por parte de empresas.
  • El riesgo proteccionista del mandato de Trump y el probable endurecimiento de la política monetaria en EEUU justifican nuestra precaución a corto plazo con respecto a los mercados emergentes. Recomendamos ser selectivos dependiendo del grado de sensibilidad a la economía estadounidense. Seguimos favoreciendo Asia emergente, particularmente China e India.