#Empresarios — 01.10.2020

¿Cómo trabajan juntos los emprendedores y las empresas de private equity?

La perspectiva de que una empresa de private equity pueda comprar o invertir en su negocio puede resultar emocionante para un emprendedor. Sin embargo, para hacer que esto funcione, hay que evitar posibles inconvenientes.

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La perspectiva de que una empresa de private equity pueda comprar o invertir en su negocio puede resultar emocionante para un emprendedor. Sin embargo, esto significa que una persona ajena entra en la empresa. Por ello, es importante prestar atención a ciertos aspectos clave sobre qué hacer y qué no cuando se contempla la colaboración con un inversor de private equity.

¿Qué se debe hacer?

1.    Comprender las consideraciones económicas de los inversores de private equity

Una de las principales tareas que hay que tener en cuenta al tratar con un private equity es aprender cómo es la industria de la firma de dicho private equity y cuál es su enfoque. Todas las firmas de private equity buscan incrementar el valor de sus inversiones, pero existen distintas formas de hacerlo.

Algunas de estas firmas querrán expandir la cuota de mercado de su empresa rápidamente a través del crecimiento orgánico o a través de adquisiciones, mientras que otras querrán deshacerse de las partes menos eficientes de su compañía y concentrarse en extraer un mayor valor de las operaciones más rentables. Algunas querrán ser partícipes de la gestión, otras estarán más apartadas.

2.    Conocer cómo sus operaciones pueden integrarse en los planes estratégicos de la firma de private equity

Una vez comprendido el funcionamiento de la firma de private equity y cuál va a ser su forma de proceder, es importante conocer el resto de compañías que el private equity tiene en su cartera.

Aunque es tentador pensar que va a ser “la niña de los ojos” de su nuevo propietario, por lo general habrá otras empresas bajo su paraguas y buscará realizar sinergias entre ellas. Comprender su posición en dicha “familia” podría ser crucial para averiguar las intenciones de su inversor y averiguar cómo serán capaces de crear valor para su negocio.

3.    Encontrar una firma de private equity con experiencia en el sector

Indagar en la perspectiva estratégica de la firma de private equity e interesarse por la amplitud de su cartera, le dará una visión global sobre el conocimiento que tiene de su industria.

Si tienen participaciones en empresas de su mismo sector o tiene experiencia en comprar y vender inversiones en compañías como la suya, lo más probable es que también sean capaces de añadir valor a su negocio. Hay que ser muy precavido con firmas de private equity que no tengan suficiente experiencia en su industria.

4.    Evaluar a los inversores de private equity de forma meticulosa

También es importante hacer una “due dilligence” y tratar de hablar con gente que haya tenido experiencia previa con dicha firma. Averigüe si las anteriores compañías estaban contentas con su trato, y con los potenciales resultados.

También es importante saber con qué tipo de personas tratará de forma directa.

Es posible que la firma de private equity ponga a su disposición un pequeño equipo para gestionar con usted las relaciones diarias.

Asegúrese de saber quiénes serán los integrantes de dicho equipo y si son el tipo de personas con las que le resultará sencillo trabajar. También necesita comprender cómo serán compensadas estas personas por la rentabilidad de su compañía, ya que esto, inevitablemente, dará forma al tipo de relación que vayan a tener con usted.   

¿Qué no se debe hacer?

1.    Ignorar a sus asesores

Unos asesores competentes pueden ser costosos inicialmente, pero un buen consejo es muy importante en el largo plazo, lo que potencialmente permite ahorrar bastante más de lo que gastó en un principio. La firma de private equity tendrá sus propios expertos para asegurarse de que usted dispone de un equipo de banqueros, de abogados y de consultores de la misma calidad que los suyos. 

2.    No prestar atención a los detalles

Una vez tenga a su disposición a los mejores asesores, puede confiar en que se asegurarán de que la documentación sea correcta. Lograr que el acuerdo se realice de forma rápida y eficiente es importante, pero asegurarse de que la letra pequeña esté en orden, lo es aún más.

3.    Omitir discutir sobre futuras necesidades de financiación

También es importante no olvidarse de sus futuras necesidades de financiación. Si bien usted puede estar satisfecho con la inyección inicial de fondos que se realice en su empresa, es posible que necesite más, a medida que el negocio vaya creciendo a largo plazo. ¿Su socio de private equity está dispuesto a comprometerse con ciertas necesidades de financiación, o quiere no aportar más una vez se haya realizado la inversión inicial?

4.    Olvidar que su socio de private equity tiene un “deadline” o fecha límite con respecto a su inversión

Su inversor está gestionando fondos con una vida legal finita que normalmente es de unos 7-10 años. Por lo tanto, es vital comprender cuál es el plan de retirada planeado por su socio y cuál es el posible calendario, con el fin de evitar futuros conflictos.

Comprender cuándo y de qué manera el inversor de private equity planea salir, le permitirá sacar el máximo provecho de una relación que tiene un final a la vista.

5.    Arriesgar un posible conflicto de valores

Hoy en día, muchas empresas tienen un propósito que va más allá de la maximización del beneficio, e introducen varias prioridades medioambientales, sociales y de gobierno corporativo en su modelo de negocio.

Si estos factores son esencialmente importantes en su compañía, debe asegurarse de que la firma de private equity comparte su compromiso con ellos.

Para algunos emprendedores, pueden ser el socio perfecto para llevar su negocio a un nivel superior. Pero, al igual que con cualquier socio, ambas partes necesitan entenderse mutuamente antes de comenzar.